LA HORA DE LA VERDAD

miércoles 4 de marzo de 2009

DEMOCRACIA PARTICIPATIVA Y CONCIENCIA ÉTICA


DEMOCRACIA PARTICIPATIVA

¿En qué consiste? En que los ciudadanos, a través de sus propias organizaciones (consumidores, de barrios, profesionales, amas de casa, ecologistas, defensores de los derechos humanos y libertades en todas sus variantes ( educación, libertades cívicas, etc.),así como los derechos a la vida animal, por poner ejemplos concretos, todas y cada una de esas organizaciones existentes y las que pudieran crearse por la dinámica social , se estructuren, organicen, coordinen y nombren representantes municipales, provinciales, nacionales. Tal organización complementaria enriquecería grandemente la democracia, y, poco a poco, llegarían a hacer inútil la existencia de dos organizaciones supervivientes del viejo capitalismo: sindicatos y partidos políticos. Tales organizaciones se hallan hoy prácticamente controladas directa o indirectamente por el gran capital multinacional y la presión de los estados más fuertes del capitalismo neoliberal que sirven a este, hasta tal punto que sindicatos y partidos que se dicen del pueblo, y que en su principio surgieron para defenderlo, son cada vez más organizaciones que actúan contra los propios pueblos por la presión exterior que reciben. Han tocado techo, agonizan, pero se niegan a morir. Lo malo es que arrastran en su caída a los ciudadanos. Pero no es eso lo peor: lo peor es que no saben o no quieren pedir a esos mismos ciudadanos que colaboren directamente en las decisiones que les afectan. Esto abriría a los pueblos las puertas de los Parlamentos para que el control popular quite el protagonismo a los fácilmente corruptibles políticos de profesión.
Todos somos conscientes del retroceso de las libertades democráticas en Occidente y su deriva hacia estados policíacos. Esto es especialmente evidente en los países anglosajones, pero sabemos que lo que allí empieza termina por llegarnos, como ha sucedido con la crisis inmobiliaria y financiera, el control en los aeropuertos, las injusticias contra la población inmigrante, la represión laboral, las cámaras de vigilancia que no cesan de aumentar, y tantas otras cosas que vienen a mostrarnos el retroceso de los derechos civiles y sociales. Se nos dice que el terrorismo es culpable. Bueno, pero ¿son evitables las causas que lo provocan? Por los políticos, no. Evidentemente, pero a nosotros, la población civil, nos caen sus bombas, las de unos y las de otros, sin que tengamos nada que ver.
Se nos dice que existe una crisis económica en EEUU. ¿Es evitable allí la recesión? Si, por supuesto. Dejen de jugar al Monopoly de verdad, dejen de hacer guerras, dejen de empobrecer a sus ciudadanos que las pagan y verán cómo cumplen con sus hipotecas, y de paso no nos llega a los “países amigos” la onda expansiva de todo lo que provocan y revierten sobre el capital financiero del mundo globalizado, que ve cómo se abre más y más la brecha entre clases sociales y entre países pobres y ricos.
La injusticia social avanza a gran velocidad sin que ni democracia parlamentaria ni políticos sean instrumentos capaces de evitarla. Y a la vez que avanza la injusticia avanza el pensamiento conservador y retrógrado. Ahora mismo la gente normal es más conservadora que hace 30 años, pero no es conservacionista: es acomodaticia. Y lo es porque tiene miedo. Y es que el miedo es el gran instrumento del poder.
Aunque resulta evidente la necesidad de controlar a los políticos en todas partes, porque el sistema parlamentario no nos sirve ya, la mentalidad colectiva no acompaña, porque también ha sido desarmada moralmente y desengañada por las revoluciones fracasadas. No es para menos, pero es preciso revisar de nuevo las ideas que liberan; es preciso apostar por una revolución espiritual pacífica donde tengan cabida todos los elementos morales espirituales comunes de la humanidad. No basta la conciencia social si no hay conciencia espiritual. Pero no esperemos que la primera nos la sirvan los políticos, ni la última las iglesias. Todavía es posible practicar los Diez Mandamientos, en los que en teoría cree todo el mundo. Y creo que es urgente empezar por ahí si queremos cambiarnos y cambiar este mundo.
Hay demasiadas cosas en juego en este Planeta que exigen la participación colectiva. Si queremos, seamos pasivos y miremos para otro lado. Eso evitará, con toda seguridad, que veamos lo que se nos viene encima por el lado contrario.

lunes 2 de marzo de 2009

LOS TIBURONES JUEGAN AL PÓKER


Hace poco pudimos ver la siguiente escena: dos perros vagabundos caminan por la orilla de una autopista. De pronto, uno de ellos es atropellado por un vehículo, lo cual sucede a menudo y no es sorprendente. Lo sorprendente es cómo reaccionó el otro animal. Cogiendo con sus dientes al amigo moribundo se esforzaba una y otra vez –debido a su mayor tamaño- en arrastrarlo fuera de la vía. Entre tanto, él mismo corría peligro de sufrir atropello, pero esto no parecía preocuparle. Con esfuerzo consiguió arrastrar a su compañero hasta un punto y allí descubrió que su amigo estaba muerto.
Escribo este ejemplo porque muestra, una vez más, el grado de amor que un animal puede sentir por otro y la solidaridad de que puede ser capaz un ser noble. Y al compararlo con el mundo humano tan supuestamente civilizado y tecnológicamente refinado no puedo evitar caer en la cuenta del enorme grado de indiferencia, i y desamor que caracteriza a ciertas gentes poderosas y embaucadoras de nuestra especie; gente tan insolidaria y depredadora como los tiburones. De modo que los tomaré como referencia, porque los más grandes de entre ellos son los responsables de esta crisis en la que estamos sumergidos casi hasta las cejas. De momento no ha llegado a taparnos la boca, que es la que habla desde las cumbres y reuniones secretas, concede y promete ayudas multimillonarias para los mismos tiburones que tienen en jaque el sistema económico, pero no es capaz de poner remedios para defenderse de ellos nadie: sobre todo los otros que no han podido tapar su boca con algo de comer.¿Tiene esto solución?
¿Quién sabe algo en realidad sobre la profundidad de la crisis? ¿Quién conoce el montante total de los robos de ciertos tiburones de guante blanco y el alcance de sus consecuencias? Como nadie conoce los datos, los gobiernos dan ayuda a ciegas a todos los tiburones. Y resulta que eso no puede solucionar nada, porque siempre les parece poco. Prefieren curarse en salud y de paso, alentar a otros para ponerles las cosas más difíciles a los gobiernos y a todo el que trabaja. Ahora quieren despido libre incondicional y sacudirse de paso todas las conquistas sociales obreras de los siglos anteriores. Piensan: ahora o nunca. ¿Existe mejor excusa que decir: “Estamos en apuros, y sin ayudas económicas y apoyo del aparato represivo se hunde la economía?”
Pero es que ellos han hundido ya la economía, esta es la cuestión, pero a la vez no están dispuestos a hacer nada para levantarla. Porque para ellos el juego es el mismo: póker entre tiburones.
Nada que objetar si el dinero en juego fuera suyo, pero es que es de otros tiburones, así como de gentes que cayeron en sus redes y de los gobiernos que a su vez lo cogen de los bolsillos de los pueblos para alimentar la banca en el juego del póker. Entonces la cuestión es tremendamente grave, no solamente porque la salida de emergencia elegida es ineficaz y añade más cifras al desastre, sino porque existe un problema de fondo de índole moral que es el que ha permitido la aparición de este gigantesco problema. ¿A qué nos referimos? Nos referimos a que los tiburones no tienen conciencia moral ni social.
La falta de conciencia es la razón última que provoca su ambición sin límite y le lleva a querer destacar en poder y riqueza, y deslumbrar al mundo, pero…con las joyas robadas a otros.
Jugadores ingenuos ,pero codiciosos, participan en este juego en los que se les engañó y sedujo, y en el que se hicieron inversiones injustificadas y robos personales más que probados sin que apenas la justicia se haya molestado en mirar más allá de la punta del iceberg. Así que hemos de añadir la injusticia legal, siempre inclinada al bando de los tahúres, a la cuestión de de índole moral como elemento desencadenante. Mentira, hipocresía, opacidad de cuentas, desconfianza recíproca entre mentirosos, codicia, insolidaridad, y falta de escrúpulos definen moralmente este sórdido mundo de la economía capitalista. ¿Quién puede cambiar eso? ¿Una revolución socialista clásica? ¿O una nueva conciencia ética de la humanidad?
Por lo que demuestran la historia de todas las revoluciones, ni la economía ni la política ni la organización social elevan el nivel de conciencia espiritual y ética de la humanidad, sino que someten al ciudadano (concepto restrictivo de definición de un ser humano de naturaleza espiritual y trascendente a la materia) inducido a vivir bajo formas diferentes de dependencia y represión.
Pero para el cambio se precisa una nueva conciencia que está germinando lentamente en esta nueva Era de Acuario: una nueva conciencia que tenga en cuenta las leyes de Dios, tan distintas de las iglesias y gurús. Estas leyes se pueden resumir fácilmente en la Regla de Oro: “haz a los demás lo que quisieras que te hicieran a ti”. El perrito de la autopista que nos sirve de ejemplo tiene más valores humanos y espirituales que los tiburones de las finanzas y quienes les apoyan en sus juegos mediante fórmulas económicas o autoritarias.
Hay demasiado en juego en esta partida que poco a poco toca a su fin, pues todas se acaban como mucho al amanecer. Y está amaneciendo.

miércoles 11 de febrero de 2009

EL DECLIVE DEL CAPITALISMO



BANCARROTA MUNDIAL Y JUSTICIA SOCIAL
Un fantasma sacude al mundo globalizado: el fantasma de la miseria. Los pobres de la Tierra aumentan su pobreza al mismo ritmo que los ricos su riqueza, y mientras estos se pavonean por las alfombras rojas del mundo, aquellos empiezan a tomar conciencia de que lo que pisan los poderosos no es una alfombra, sino una raya: la raya roja de lo soportable. Entonces comienzan a rebelarse y a perder el respeto a los que gobiernan sus países del hambre tanto como a los guardias que los protegen. Estallan motines en Haití, Senegal, Egipto, Méjico, y otros países. Y es sólo el principio.
No es posible que el precio de los alimentos básicos se haya encarecido hasta ser inasequible su compra para más de dos mil millones de personas. Entonces la “comunidad internacional” se reúne y decide “inyectar” 1.500 millones de dólares, -no de euros, atención- para dar de comer- ¿por cuantos días y a cuántos? -a los hambrientos que la misma comunidad internacional ha originado anteriormente por su política permanente de expolio de materias primas, sueldos miserables a los trabajadores, y política destructiva medioambiental. Algunos de entre ellos culpan del cambio climático –que ellos mismos han provocado, por cierto- a esta situación extrema del mundo, pero nada más lejos de ser la verdadera razón.¿Y cual es esta sino la especulación con el precio de los alimentos básicos? El cruel y desafortunado invento de los biocombutibles está generando mayor inestabilidad mundial que las propias guerras -.como la de Irak - por el control del petróleo.
¿Cómo es posible que se pretenda que tengamos que elegir entre poner combustible a un coche o tener que comer? El trigo, el arroz, el maíz –las tres fuentes de alimentación básica para los cinco continentes- se han convertido en codiciados tesoros para los buitres financieros del mundo que no dudan en especular con ellos como si se tratara de una mercancía vulgar en lugar de una fuente de vida. ¿Pero qué les importa eso si, ricos y poderosos, son vitoreados en las alfombras rojas del mundo? Mientras las pisan y se pavonean deberían ver en cada una ellas no una alfombra, sino una larga lengua roja de sangre de todos los muertos de hambre, guerras y enfermedades que provocan a diario en todos los países que han esquilmado y esquilman a cada hora para cotizar alto en las Bolsas.
Las Bolsas del capitalismo mundial se han convertido en las oficinas del atraco mundial a los pobres, y encima los bancos reciben no 1500 millones, sino de cientos de miles procedentes de nuestros impuestos para ser “reflotados” luego de esquilmados por atracadores internos que roban para sí y para sus amos de los que dependen. Así que los pobres están hartos, y con razón se rebelan.
Y esa injusticia tremenda no se puede tapar con ayuditas caritativas, sino con justicia social. Justicia social, y no caridad pública vergonzante para lavar la conciencia propia y acallar el tumulto momentáneo. Ni la ONU ni las ONGs, ni las instituciones filantrópicas pueden suplir a la justicia debida.
Devolver los bienes a aquellos a quienes se ha robado es un acto honroso que no podemos ni imaginar que realicen estas gentes que pasan por honorables y se aplauden en las pantallas de las televisiones. Ojo con ellos, porque los siguientes en la lista somos nosotros, los que vivimos en las sociedades occidentales. Ya estamos empezando a sufrirlo. Sólo empezando.
Los que deberíamos estar ya en el paraíso del bienestar nos estamos topando con la realidad de los engaños: la sociedad del malestar es la que crece con el paro, los bajos salarios que no compensan las subidas progresivas de los precios en todo. Y mientras las hipotecas de los especuladores bancarios ahogan las economías de las familias, se destruyen empleos a diario, se esconden capitales en paraísos fiscales y cuentas opacas, se desploman bancos… Y los responsables de esta globalización de la sinvergüenza campan a sus anchas protegidos por guardaespaldas en lugares especiales para ricos sin que nadie les pregunte por el dinero robado ni un juez investigue su paradero, pese a ser un enorme agujero negro mundial de consecuencias irreversibles.
El mundo está llegando a una situación límite. ¿Somos conscientes de que de que en cada uno de nosotros está el poder de transformarlo? ¿O tal vez esperamos que lo hagan políticos, sindicalistas, bancos, multinacionales de esto y lo otro o los señores del Vaticano? ¡Pero si son ellos precisamente los mayores responsables o colaboradores del desastre mundial!
Los pueblos deberían despertar a la necesidad de formar y unir asociaciones ciudadanas y crear redes de gestión social y económica independiente de partidos y sindicatos para acceder a una democracia participativa, la única que impediría tanto abuso a favor de tan pocos y a costa de tantos. Sólo los pueblos pueden poner los límites al terrorismo económico que sufre el Planeta. Sólo los pueblos. Pero hay algo que tendría que ser superado en mi opinión: las viejas ideas corporativas, la admiración hacia todo tipo de gurús de la política, la economía, las iglesias, la cultura. Y sobre todo el concepto individualista y la envidia que conducen a la ambición, a la competencia y a toda clase de enfrentamientos que la cultura individualista lleva consigo. Todo eso será posible cuando el amor y el interés por los otros y por el bien común superen los límites de nuestro ombligo. De lo contrario, hay que decirlo bien claro, sólo nos espera destrucción. Que vamos por ese camino ni siquiera es ya noticia.

miércoles 21 de enero de 2009

LOS DIOSES DE LOS ATEOS Y SUS JUEGOS MUNDIALES

Este artículo puede motivar que algunos sientan una especie de pinchazo en el estómago. No voy a entrar en las causas de ese pinchazo, pero si es su caso, y no se la quiere plantear, lea otra cosa, por favor. Además es largo. La ventaja es que pueden elegir leer los apartados por separado. (Nota del autor)

El ateísmo se ha vuelto militante y proselitista. No conforme con ocupar los altos puestos de gobiernos y dirigir el mundo de las finanzas, la guerra y los medios de comunicación; no conforme con moldear las mentes y emociones de todos desde la niñez, ni con alimentar el mundo del arte y la cultura bombardeándonos con toda clase de productos aberrantes aptos para el consumo, un sector más fanático se dispone a hacer propaganda callejera directa predicando en autobuses urbanos que probablemente no existe Dios, por lo que exhortan a disfrutar de la vida. Disfrutar de la vida...Esta es una idea que desde luego conviene difundir, conviene interiorizar, y llevarla cabo produce alegría y salud, algo muy lejos de la mayoría de la personas, precisamente las que más se han dejado seducir hasta el extremo por los predicadores del ateísmo.

Mientras el cuerpo aguante.
Si prescindimos de la idea de Dios como el creador de la vida, concepto que el ateísmo confunde con existencia, prescindimos a la vez de la idea de inmortalidad, de un “Más Allá”, de la reencarnación y de muchas otras. Y ¿qué tenemos entonces? Sólo un “más acá”, concretado en nuestro cuerpo que comenzó a morir en el mismo instante en que nació. Esto es más que evidente y estrictamente científico, argumentos ambos preferidos por el ateísmo para negar a Dios. Sólo queda el disfrute apresurado que espante una muerte lenta, el refinado saborear de sensaciones de sentidos que envejecen y terminan por no aportar disfrute alguno. Así que es normal que deseen disfrutar su vida limitada quienes aspiran a terminar en una tumba. Dicen: “Mientras el cuerpo aguante”.

Vivir deprisa y una muerte rápida.
El slogan de los autobuses militantes es lo más parecido a un grito de desesperación. Pero, ¿quién no desea disfrutar la vida? Pues se trata de disfrutar algo que trascienda a la muerte, pero el placer de vivir es algo más sutil que el placer del sentir de unos sentidos físicos que acaban por embotarse y convertir en ritual lo que un momento fugaz fue placer hasta no ser más que costumbre y refugio del peso insoportable de una vida sin otro horizonte que el geográfico, el laboral y el social con la muerte acechando al fondo. El ateísmo, en su huída, se nutre de hedonismo y miedo. El ego con sus mil deseos del mío mí para mí, que en el ateo sustituye a Dios, necesita reconocimiento y seguridad. El miedo a dejar de ser incita a la búsqueda de algo en lo que refugiarse. Entonces se precisan vicios variados, sensaciones encadenadas, pasiones estimulantes, y todo eso que llaman “vivir intensamente”, deseo ferviente que fatalmente conduce a morir más deprisa. Justo lo que no se desea.

El refugio de las ilusiones.
El ateísmo lleva razón, por tanto, cuando pide a gritos en autobuses urbanos que hay que disfrutar de la vida. Sin duda esta es una buena recomendación para aplicarse a ellos mismos, que creen que su intelecto está a la altura de la sabiduría divina, a la que pueden juzgar de igual a igual. Pero el intelecto no da vida, por lo tanto no la conoce; las sensaciones no dan vida, son una manifestación externa de la vida, las relaciones sociales no dan vida porque no la poseen, así como quienes recogen los triunfos del poder no dan vida. Todo eso es ilusión, la manifestación de un deseo ferviente de refugiarse de la muerte. En última instancia miedo a la vida, escapismo y cobardía.


El Dios de la vida y los dioses de los ateos.

¿Es difícil pensar científicamente y deducir que sólo puede dar vida el Manantial Universal de donde procede toda las energía del cosmos? Pongan nombre a esto. Los creyentes le llamamos Dios o de otros modos, pero el ateísmo lo llama Azar, que es el segundo dios después del ego personal inventado por los enemigos de Dios para sustituir al Creador de la Vida. Por tanto, los ateos no son ateos, sino que tienen “sus” dioses. Unos dioses caprichosos como el ego personal o cruel como el azar, cuyo poder rige sus destinos, pero ni les libera de la muerte ni de la incertidumbre. Lo llamativo es que a la hora de las desgracias no culpan a ninguno de ellos, sino que culpan a un Dios en el que no creen, y su vacío existencial lo colman con otros dioses en los que necesitan creer para sentirse vivos, inteligentes y sensibles. Entonces se crean sus ídolos (así les llaman) encarnados en cantantes, deportistas, literatos, políticos, filósofos, papas, etc. Les admiran, les honran, se inclinan ante ellos, los agotan, consumen con avidez sus productos y se sienten privilegiados por ello. Luego les olvidan ante el empuje de los nuevos dioses del olimpo pret-a-porter.

Un diosecillo llamado Obama
Ahora un nuevo pequeño dios ha subido al podio: un dios atlético de color negro, sonriente imperturbable como lo hacen los buenos actores. Sus seguidores dicen que eso significa un orden mundial nuevo. Algunos en su ferviente devoción se atreven aún a decir que el mundo se va a arreglar ahora. Un halo mesiánico parece envolver todas las manifestaciones de este nuevo avatar y su corte de los milagros. ¿Cambiará la conciencia de las gentes con un poder del que carece sin duda? Porque si no cambia la conciencia de la gente, y esto es lo que puede cambiar el mundo verdaderamente, parece que sólo podrá conseguir algunos pequeños remiendos, siempre con el consentimiento de su equipo de guardianes-protectores, los cuales sirven a otros dioses invisibles antes que a este sonriente avatar al que protegen-vigilan. Todo cambiará una vez más para que nada cambie. Pero eso sí: el aparato mediático es cada vez mejor y las medidas de seguridad jamás han sido superadas ni por el diosecillo de Roma. Ahora bien: algo comparten: gran poder y no menor hipocresía religiosa.

El inestable olimpo.
Frecuentemente existen disputas en el olimpo mundial sobre cual es el más perfecto, quién tiene más derechos, etc., porque los dioses de estos olimpos son extraordinariamente celosos y no quieren perder su pedestal. Eso sucede con los reyes del deporte, la política, las artes, el conocimiento, el esto y lo otro. Ellos ofician para alimentar al ego de sus seguidores y hacerles creer que forman parte virtual de sus funciones de poder, riqueza, competencia, odio, envidia, venganza, codicia, y otros divinizados nombres que ofician en estadios, catedrales, parlamentos, palacios y clubs selectos. Con sus rostros decoran a diario pantallas y portadas para ser reconocidos y recibir su dosis en forma de sumisión admiración, y dinero. Todo eso es la energía material y espiritual que precisan de sus devotos.
Lo dioses de este mundo son terriblemente inestables, y a veces, el dios poder o el dios dinero se enfrentan y llevan a enfrentarse a sus seguidores, que se dividen entre este y aquel representante de uno u otro de los muchos bandos. Para identificarse, usan banderas, uniformes y otros signos añadidos a los nombres de sus dioses. Entonces se llaman “hinchas”, “fans”, “seguidores” “patriotas”, “papistas”, o usan nombres de partidos religiosos y cosas por el estilo que son sus señas de identidad. Con ellas acuden a las ceremonias sociales, a la batalla campal de un estadio, a una guerra, o de donde sea que se les diga…su devoción raya en la perfección.
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Al final, como los anuncios de electrodomésticos.
Pero debe verse en peligro el ateísmo, pues después de tantos siglos con prominentes ateos ocupando sillones de poder religioso, político, militar, financiero, cultural y demás, se ve que andan en peligro de perder creyentes, y se ven obligados a convencernos de que Dios no existe llenando autobuses con ese reclamo.
Pronto habrá autobuses con Obama sonriendo al mundo desde el podio mientras su cuerpo aguante, o los financieros y los servicios secretos aliados entre sí se lo permitan. Después, a dios muerto, dios puesto. El despertar del sueño americano y de todos los demás sueños, es, sin embargo, inevitable. Antes o después se despierta de todos los engaños de este mundo. Es entonces cuando se puede empezar a ver a Dios.

lunes 19 de enero de 2009

viernes 16 de enero de 2009

SIONISMO,IMPERIALISMO Y TERRORISMO GLOBAL

En estos días terribles en que presenciamos el genocidio árabe a manos del militarismo judío entre impotentes, indignados y tristes, tal vez nos convendría enfriar un poco nuestras cabezas y acercarnos a este crimen colectivo desde varias de sus facetas. Esto es lo que les propongo.
La opinión pública está muy manejada por las grandes cadenas mediáticas al servicio del gran capital y de las industrias de armamento Por eso no podemos esperar más que todo tipo de recortes y bloqueos de la libertad de expresión en los medios, mientras no olvidamos las bombas que cayeron sobre el edificio de prensa en Gaza para demostrar lo malo que es decir lo que pasa de verdad. Pero ¿qué es lo que pasa de verdad?
Lo que pasa de verdad es que el pueblo de Israel ha sido manipulado y corrompida su conciencia por los ultraortodoxos y sus banqueros beligerantes (emparentados con los banqueros beligerantes judíos de los EEUU, con los que trabajan codo con codo en defensa del neoliberalismo o del neoimperialismo global, como quieran llamar a esto. Ellos son los nuevos nazis.
Sé que resulta extraño asociar la palabra nazi con la palabra judío, pero se puede hablar hoy de un judeo-nazismo, o para ser más exactos, de un nazi-sionismo. Su afán expansionista (léase codicia, y ambición territorial) apoya mayoritariamente la guerra contra el pueblo palestino al que quisieran ver desaparecer para hacer ahí un solo Estado: su Estado pan-judío. Esto es lo que quieren, se disfrace como se quiera. Y esto es el rostro del sionismo, hermano gemelo del imperialismo USA, con Bush, con Obama o con quien venga después. Por eso Irak, por eso Afganistán. Por eso se criminaliza e incluye en lo que ellos llaman Eje del Mal, a todo aquel país que se oponga al capitalismo agresivo yanqui -sionista y a sus planes de dominación.
Todo forma parte de un plan de dominación mundial de control de recursos minerales, energéticos, del agua, (no hay que olvidar que el Jordán nace en los Altos del Golán), de las armas y de los pueblos (vía “lavado de cerebro” mediático) para que unos pocos países encabezados por los EEUU, Israel, Inglaterra y sus aliados más o menos condicionales, tomen ventaja y control sobre el resto, contando con el mayor apoyo popular que facilite la disculpa de sus crímenes de guerra. El bombardeo de la sede de Naciones Unidas es toda una declaración de principios. (¿Y la “comunidad internacional”? ¿Las naciones que forman la ONU?) ¿Dónde se esconden? ) Siempre con su parloteo. No podemos olvidar que a pesar de estos tienen negocios comunes a los que no quieren renunciar. Sólo Venezuela y Bolivia han expulsado a los diplomáticos israelíes en señal de protesta seria. Han sido los más consecuentes.
Lo tienen difícil, pero los nazisionistas y su amigo americano buscan el control mundial: un solo sistema económico, un solo gobierno mundial confederado, un pensamiento global domesticado. Y la eliminación de toda “anomalía” que dificulte estos proyectos. Palestina es una de ellas, como lo es Afganistán, Siria, Líbano o Irán.
Lo tienen difícil, sin embargo. Enfrente, además de los mencionados, tienen a los países emergentes, como China, Rusia e India (que reclaman su parte del botín y andan a la espera), así como a otros países declaradamente “antiyanquis”, como Venezuela y Bolivia. Pero sobre todo, y por encima de todo, tienen enfrente a la conciencia moral mundial de repudio al crimen de Estado organizado por las mayores potencias terroristas de la humanidad moderna. Las manifestaciones contra el genocidio a nivel Planetario han dejado esto Bien claro. Y está pendiente de salida la gran Marcha Mundial por la Paz” que se prepara para fechas próximas.
Todo ello redundará en mayor desprestigio, si cabe, de los países belicistas, y aumentará la sensibilidad moral, aunque personalmente soy poco optimista por el resultado, ya que el foco de procedencia de las guerras, el foco último, no está en ninguna oficina siniestra donde se toman las decisiones de ir a la guerra, sino en el corazón humano, en este espíritu cainita que tenemos, y que sólo nosotros, uno a uno, tenemos que erradicar, pues no puede florecer la paz mundial sin que antes haya florecido en el corazón de cada persona. No se puede ir gritando por la paz cuando uno vive en discordia con quienes le rodean, odia, guarda resentimientos, quiere apoderarse de algo de otro o cree que otros tienen que someterse a su voluntad, pues eso forma parte de las causas de todas las guerras pasadas, presentes y futuras.
Superar en nosotros ese nubarrón gris es lo que hará posible la paz. Eso es lo que hará imposible las guerras en la humanidad evolucionada a la que muchos aspiramos. Así como el ojo por ojo puede dejarnos a todos ciegos, como decía Gandhi, la simpatía y el amor al otro como parte del proyecto cósmico que somos amplía el horizonte de nuestra vista y de nuestra alma.
Debemos tener cuidado con el antisemitismo. Eso ya lo hicieron los nazis alemanes, y miren si han sabido sacar provecho los nazis judíos con sus películas y propaganda directa o indirecta para ser compadecidos, gozar de la simpatía mundial y luego sentirse fuertes para repetir con el pueblo palestino lo mismo que les hicieron a ellos, o aún peor.
Las consecuencias del genocidio palestino van a suponer un antes y un después en la visión del mundo sobre el pueblo de Israel. De eso no cabe duda, pero debemos tener cuidado y no caer en la trampa fácil del antisemitismo, pues judío es una cosa y sionista es otra. No podemos olvidar que en Israel existen movimientos pacifistas civiles y grupos como COURAGE TO REFUSE (“FUERZA PARA RECHAZAR”), BREAKING THE SILENCE (“ROMPIENDO EL SILENCIO”), y especialmente el movimiento YESH GVUL (“TODO TIENE UN LÍMITE”).
Estos grupos están formados en su mayoría por oficiales y soldados que tras sus experiencias en la guerra del Líbano o en los asesinatos llamados “selectivos” contra líderes y familias palestinas tomaron conciencia de lo que es el crimen de Estado y se oponen a participar en él. Por ello sufren penas de prisión y son señalados en la comunidad judía como traidores, expulsados del ejército y discriminados por la sociedad civil, muy mediatizada por sus medios de comunicación, su educación y su militarismo omnipresente.
Recordemos que los primeros judíos cristianos sufrían lo mismo que hoy sufren los objetores de conciencia y los pacifistas del mismo Israel. Entonces era peor, pues eran asesinados por negarse a servir en las legiones romanas. Ahora es más suave, pero dentro de esa línea: el Estado se arroga el derecho sobre la vida de aquellos a los que en realidad tiene que servir, que para eso está, y no al revés. Pero basta oponerse a la violencia armada del propio Estado para que los dueños de las armas, los leguleyos, los sacerdotes ultras y las gentes del pueblo seducidas rechacen en nombre de la ley y del orden a los auténticos seguidores de la Ley y del Orden, que es la Ley de Dios que prohíbe matar a un hermano y del Orden espiritual que se edifica sobre la paz que nace del amor. Del amor, y no de los tratados internacionales que nadie respeta, ni de las guerras, pues cada una de ellas siembra el odio para las próximas.
Judaísmo no es sionismo, que es fundamentalismo e imperialismo. No cabe, pues el antisemitismo, o el desprecio al judío como antaño, pues recordemos que muchos judíos en el mundo se oponen a esta masacre, lo mismo que muchos árabes se oponen al fundamentalismo igualmente terrorista de Al Qaeda y muchos cristianos al fundamentalismo neocon que desata las guerras de Oriente amparado en un supuesto cristianismo muy bien recibido por el Vaticano (Mucho mejor que recibe a los teólogos de la Liberación).
Para concluir, resulta curioso que todos estos movimientos antisociales que van contra la vida y que no respetan la dignidad espiritual ni humana se amparen en ideologías religiosas para el crimen, cuando ninguno de ellos es creyente. Sólo buscan justificar el crimen con un libro supuestamente sagrado en una mano. En la otra, un arma letal. Pero sólo hay una religión: la religión del amor.
Rezar y matar no son compatibles.

jueves 11 de diciembre de 2008

FALSOS Y VERDADEROS CRISTIANOS ANTE CRISTO

Ya dos meses antes de las fiestas navideñas los grandes almacenes y la tele-tienda que es la TV nos dejan oír su reclamo de villancicos que hablan de paz mientras nos muestran todo lo que debemos desear para tenerla, pues la paz y la alegría pretende asimilarse con la posesión, el lujo, el capricho y toda clase de bagatelas.
Enmascarada de Navidad se celebra, como cada año, la gran feria mundial del consumo en lugar de lo que significa y tiende a olvidarse: la celebración del nacimiento del Ser más puro que jamás ha pisado este Planeta: Jesús de Nazaret, en la ciudad de Belén, enclave hoy tan alejado de la paz como lo está el consumismo navideño de la Navidad.
Tampoco tienen paz los animales, pues más de dos millones de ellos serán asesinados (las cosas por su nombre) para satisfacer el exigente paladar navideño en medio de cánticos de paz y alabanzas. Y esto tan solo en España.
El matiz religioso lo pone la figura infantil encerada de un niñito Jesús que se exhibe cada año en los templos para ser recordado tan desnudo como mudo en la proximidad de algún retablo del Jesús crucificado, aparentemente vencido por la muerte o dentro del ataúd de vidrio. Y callado, por supuesto.

LA UTILIDAD DE UN CRISTO MUDO
El silencio de Cristo permite a las castas sacerdotales de las iglesias llamadas cristianas hablar lo que quieran usurpando el nombre de Aquel a quien no se quiere dejar hablar. Y es que Su mensaje es bien incómodo para los supuestos cristianos, pues de hacerse oír las gentes terminarían por ver desenmascarados a estos impostores que dicen representar la doctrina del Nazareno pero viven y actúan en sentido contrario, asumiendo para uso propio la pompa y vanidad satánica que luego exigen renunciar a sus pequeños bautizados, que tampoco pueden hablar. Y es que a las iglesias les gusta tanto el silencio, que no contentos con el que exigen para no ser criticados por los hombres harían callar a Dios si pudieran del mismo modo que pretenden hacer callar a Su Hijo en versión infantil o en lo alto de la cruz.
Hace poco, este Papa habló del “silencio de Dios”, de que Dios calla, harto de los pecados de los hombres .Así podía justificar el reinaugurar el Infierno, que su antecesor había imaginado circunscrito a un estado del alma, pero no a un lugar, y menos a un lugar de eterna condenación. (Siempre está implícita en el falso cristianismo la idea de un dios castigador, vengativo y juez inmisericorde en lugar del Dios que es amor infinito que Cristo nos mostró para desterrar esa idea.
Pero el deseo de hacer callar a Dios y burlarse de Cristo es más complejo, pues se enmarca dentro de un vasto plan de oposición frontal a Dios, nuestro Padre, mantenido durante siglos y cada vez más descarado a medida que las circunstancias de la humanidad se agravan y obligan a definirse a favor o en contra de las leyes divinas.

NEGACIÓN DE LAS ENSEÑANZAS DEL CRISTIANISMO ORIGINARIO
Es esencial recordar que Jesús el Cristo no vino aquí para morir por nuestros pecados, sino a mostrarnos el camino para purificar nuestras almas y volver a nuestro origen divino. Este camino es el Sermón de la Montaña, el núcleo doctrinal del cristianismo. Las iglesias, sin embargo, lo consideran utópico y renuncian a él, como si el Maestro fuese una especie de visionario romántico y un iluso. Y mientras desprecian ese camino espiritual interno montan toda clase de ritos y ceremoniales externos con el único fin de atrapar a creyentes a través de esas puestas en escena teatrales a las que tan dados son y que nada ayudan a las almas purificarse ni a evolucionar. Sólo las deslumbran y engañan con ritos, tradiciones y supersticiones paganas o con leyes que nada tienen que ver con Dios.
Mientras afirman que Cristo nos lavó nuestros pecados con su muerte en la cruz ( lo que no es verdad) niegan el verdadero sentido de la Redención: que con las palabras “Todo está consumado” pronunciadas en el Gólgota, una parte de la herencia divina de Cristo, una chispa de Su propia energía penetró en el alma de cada uno de nosotros para fortalecer nuestras almas e impedirles una involución que nos hubiera conducido hasta disolvernos como energía en el éter original, lo que era y sigue siendo el propósito del enemigo de Dios: hacer girar la Creación en sentido contrario, hacia su destrucción final. Por eso conviene mucho a la Iglesia poner siempre un Cristo muerto como un trofeo del enemigo de Dios antes que imágenes de la resurrección del crucificado, que harían alusión a una victoria contra la muerte, serían una prueba del amor del Padre a Sus hijos, una manifestación del poder de Dios sobre sus contrarios y una muestra de que no debemos albergar duda alguna sobre nuestra propia inmortalidad.
Las iglesias, en cambio, en vez de altavoces de la resurrección prefieren un Cristo muerto y callado o un bebé en el pesebre de Belén que no diga nada...Un dios eternamente mudo.

OPOSICIÓN A LOS MANDAMIENTOS
Jesús predicó el amor, la paz y la unidad mientras las iglesias predican la división y el enfrentamiento cuando conviene a sus propósitos de poder y gloria mundana. Jamás se declaran pacifistas ni actúan en defensa del medio ambiente. Hablan de guerras justas y jamás se oponen a los genocidios terribles y lacras sociales que soporta la humanidad y que cometen sus amigos poderosos a los que protegen y reciben en audiencias solemnes. Para las iglesias el quinto mandamiento está de más. La historia de las persecuciones religiosas, las hogueras de la Inquisición, junto a las guerras territoriales en Europa, a su papel colaborador en el genocidio americano y con los fascismos en todos los continentes lo deja bien claro: el quinto Mandamiento no tiene importancia para los falsos cristianos. Para los verdaderos, la ley del amor es la ley básica del Universo y la paz con el prójimo, que nace de su condición de ser todos hijos del Dios del Amor, es un pilar básico de la fe activa. (Fe activa es la del que trabaja para eliminar sus defectos y potenciar sus cualidades espirituales, y al hecho de creer añade que realiza aquello en lo que cree). De nada sirve la creencia si no actúa la conciencia. Los falsos cristianos se ríen de ella.

LOS FALSOS CRISTIANOS Y LOS ANIMALES
Cristo nació entre animales para mostrar su humildad y su amor a los pequeños hermanos que tienen sentimientos tan parecidos a los nuestros, y fue vegetariano como lo fueron sus apóstoles y discípulos antes de la degeneración de los cristianos, y como lo fueron cristianos originarios como los cátaros, perseguidos y exterminados por la iglesia aliada con el poder civil. Pero las iglesias que se llaman cristianas celebran la Navidad con banquetes de toda clase de animales especialmente aderezados. Es preciso mencionar que no son los únicos: los musulmanes actúan igual con los animales. En su ritual Fiesta del Cordero, y sólo en España,-donde hay un millón y medio de población musulmana, -se calcula que han matado cerca de cuatrocientos mil corderos.
La iglesia ni acepta que los animales tienen alma, a pesar de que sienten emociones. Tampoco puede resultar tan extraño si se piensa que también a la mujer se le negó durante siglos que la tuviera y fuese considerada como un instrumento del enemigo de Dios para seducir a los hombres.
Como almas, tienen los animales una parte espiritual en proceso evolutivo hacia formas superiores de conciencia, como todo lo creado por Dios, pues en la Creación todo se mueve hacia formas superiores de conciencia.
Aquí tenemos el más importante fundamento del vegetarianismo: los animales son criaturas de Dios dentro de la corriente del plan de Dios para Sus criaturas. Esto no tiene importancia para las iglesias, que así se oponen a Dios también de esta manera.
El quinto Mandamiento, sigue estando de más para los falsos cristianos… Por tanto, el amor se desprecia, pues quien ama no mata bajo ningún pretexto.
Matar es despreciar a Dios. Y los falsos cristianos han matado tanto que uno puede asombrarse que todavía se hable de un Occidente Cristiano. En todo caso se trata de un Occidente de católicos y otros opositores a Cristo igualmente disfrazados como corderos, siendo lobos.

¿Y LA JUSTICIA?¿y LA DEMOCRACIA?
Cristo habló de igualdad y de ser justos. Justo es quien cumple las leyes divinas, pero las iglesias no las cumplen y practican la desigualdad en sus propias organizaciones, donde existe una verdadera división en clases sociales estructuradas en una jerarquía rígida desde simples curas auxiliares hasta el Papa, el vértice de la pirámide y último vestigio de los faraones auxiliado como estos por su corte de nobles cardenales, funcionarios sumisos, criados, vasallos incondicionales y soldados armados.
A un cristiano le resulta difícil creer que Jesús de Nazaret, que nació en una caballeriza de Belén, pudiera aprobar algo así. Y mientras los más altos en la jerarquía viven en palacios y llevan una vida de príncipes, los más bajos en la escala, viven a cargo del Estado y de las ayudas de sus parroquianos, pero del Vaticano no reciben más que órdenes a las que están obligados a someterse sin rechistar. Los príncipes de las iglesias nunca dan: reciben, sólo reciben., olvidando que la ley divina, que es ley del Universo es dar y recibir.
Democracia es una palabra inexistente en las iglesias cristianas: nombrar a los dirigentes es cosa de otros dirigentes superiores, pero nadie de una parroquia elige a su cura, menos a su obispo, y en cuanto al Papa, Patriarca o equivalentes es hasta inimaginable pensar en elegirles por votación: el último de los faraones queda muy lejos de la elección de las masas.
Todo el mundo sabe que los ejércitos son organizaciones antidemocráticas y rígidamente estructuradas para matar y que no defienden la justicia, sino la injusticia de los poderosos, pero eso no es obstáculo para que haya en sus filas sacerdotes oficiales de alto rango para bendecir y legitimar las guerras y animar moralmente a sus soldados para sobrellevar sus crímenes. Teniendo en cuenta que los primeros cristianos eran pacifistas y se negaban a servir en las legiones romanas, a pesar de las penas de muerte por insumisos, hay que reconocer que el cambio ha sido mayúsculo.
¿SON CRISTIANOS ESTOS CRISTIANOS?
Las iglesias ante los problemas del tercer mundo.
A diario tenemos noticias sobre los angustiosos problemas del tercer mundo: los cerca de mil millones de hambrientos oficiales, las migraciones de muchos de estos hambrientos desesperados que se juegan la vida que de todos modos van a perder seguro si se quedan, los cayucos con ahogados, las injusticias y abusos infinitos contra las mujeres, el machismo salvaje que las asesina, viola, prostituye, explota, maltrata, priva de educación, o las relega como sub-personas en todas las razas y culturas.¿Escucharon protestar a los altos mandatarios de las iglesias? ¿Convocaron a los creyentes para manifestarse contra las injusticias como les convocan para hacerlo contra el divorcio o los matrimonios gays?
Infame el silencio de los jerarcas católicos y de otras iglesias institucionales tan hipócritas como ellos sobre los 218 millones de niños que trabajan en minas y en una infinidad más de labores, y son reclutados para las guerras, secuestrados, violados hasta por el propio clero en todas partes del mundo. Y no acaba aquí la lista de injusticias sociales y morales lacerantes cuya lista se alargaría. Ni los llamados teólogos de la Liberación dejan de ser sumisos a las mismas jerarquías que les hacen imposible practicar el cristianismo evangélico. También creen que el catolicismo es cristianismo. Cuánto va a costar desterrar de esta civilización que cristianismo no es catolicismo, ni luteranismo ni cualquiera de esas iglesias con el nombre de cristianas, como no lo son los partidos políticos que tienen el apellido de “cristiano”, ni los dirigentes políticos que se definen como cristianos, juran sus cargos sobre biblias, acuden a audiencias del Vaticano como huéspedes privilegiados, y a la vez firman una pena de muerte, envían a la policía contra los obreros que protestan por las injusticias sociales o a una guerra a hijos y hermanos vestidos de uniforme…Y las iglesias callarán como siempre lo hacen: con un silencio astutamente calculado. Pero si el drama es demasiado evidente y se sienten en el punto de mira social obligados a definirse entonces hablan de tal manera que nadie se ofenda por nada, especialmente sus amigos y protectores: los gobernantes y los ricos: sus compañeros de festín mundial.


SIEMPRE LA DOBLE MORAL
A las iglesias les preocupa más si se usa o no preservativo, si se criminaliza por ley a los abortos, si se divorcian las parejas o si se casan los homosexuales que si a diario se usan armas de destrucción masiva, se lanzan bombas de racimo o químicas contra poblaciones indefensas, se siembra la Tierra de minas antipersona, se comercia con armas para alimentar nuevos conflictos y se dejan huérfanos y viudas sin cesar en los territorios donde los amigos de los falsos cristianos roban recursos ajenos.¿Cuándo claman los falsos cristianos contra tantas y tantas formas de la barbarie sistemática que atenta contra las leyes de Dios y en nombre de Cristo exhortan por su final a los poderosos y organizan movilizaciones para oponerse?
Ante estos crímenes diarios contra la humanidad y las causas que los provocan, las iglesias callan. Y es que el séptimo Mandamiento tampoco es el punto fuerte de las iglesias, porque la guerra es una excusa para robar bienes ajenos, como es bien sabido por las jerarquías religiosas que ni se oponen a ellas ni al expolio. ¿O es que oyeron a algún jerarca religioso referirse a la explotación de las minas de coltán, causa de la guerra en Congo, o a la guerra contra Irak para apropiarse del control del petróleo? Y eso es otra coincidencia con el capitalismo: estar en contra de la propiedad privada, pero solo de la ajena: la suya es intocable. Si hay catástrofe humanitaria se sacan las huchas a la calle, se ponen anuncios gratuitos y se lanzan llamamientos a la conciencia del prójimo para que dé limosnas, pero los dirigentes del clero jamás empeñan ni el más pequeño de sus muchos tesoros. Para ellos, la pobreza es intolerable. Pero sólo la suya, claro está.

LOS PEORES ENEMIGOS DEL CRISTIANISMO NO SON LOS ATEOS
Cristo nació en un pesebre y predicó la pobreza con su ejemplo durante toda su vida ¿no es cierto?..Y la tolerancia. Pero la avaricia, la envidia, la intolerancia y el fanatismo condujo a que haya católicos, y luego muy diversas ramas del cristianismo, iglesias de diferentes nombres mirándose con recelo entre sí.
Ninguna de las iglesias admite la libertad de conciencia, de la que se sienten administradores, celosos guardianes y a poco que se les deje, furiosos inquisidores (ahí está su sangrienta historia que nada tiene que envidiar a los nazis). Pero coinciden en algo esencial: negar a Dios y fabricar ideas falsas del Creador que han conducido al ateísmo a más personas que todos los librepensadores, agnósticos y descreídos materialistas juntos que hayan existido en todos los tiempos. Los falsos cristianos son los verdaderos enemigos del cristianismo.

DEL AMOR DE DIOS ¿QUÉ HICIERON? ¿UN INFIERNO?
Cristo habló del amor infinito y de la misericordia infinita de Dios; de un Padre del Amor. Las iglesias, en cambio, Le convirtieron en juez vengativo, creador de un supuesto infierno eterno al que se supone que van los que no son cristianos. Tienen suerte las jerarquías de que no exista.
De lo que Cristo habla es de planetas semimateriales y espirituales a donde vamos los que dejamos este mundo material antes de reencarnar, estados intermedios que no son ninguno de los siete cielos a donde sólo es posible acceder cuando seamos los seres puros que fuimos antes de la Caída.

¿Y QUÉ ES ESO DE LA REENCARNACIÓN?
Cristo habló de la reencarnación precisamente como una prueba de la paciencia y bondad divina que nos permite limpiar poco a poco nuestra alma a través de sucesivas oportunidades de vida en la Tierra con el fin de purificar lo que en los mundos del más allá es mucho más lento y que en una sola existencia terrenal difícilmente se consigue. Pero la iglesia oculta la reencarnación y siempre persigue a quien la proclama, incluidos padres fundadores de la propia iglesia como el obispo Orígenes.
La iglesia no explica, pues el sentido y finalidad de la vida en este mundo, permitiendo a sus seguidores vivir en una mezcla de miedo al más allá y de incertidumbre existencial y doctrinal.


LA MENTIRA FUNDAMENTAL DE LAS IGLESIAS: SU RAZÓN DE SER.
Y por último, la mayor de las imposturas del falso cristianismo es haber hecho creer simplemente que Cristo fundó una Iglesia, y nombrado un representante que se perpetúe de generación en generación, reinando sobre una casta sacerdotal que se atribuye poderes mágicos: perdonar los pecados y convertir una ostia en Cristo, nada menos. ¿Quién puede creer esto? ¿Se piensan que pueden engañar a Dios? ¿O es que no creen en él verdaderamente? Y habló un Papa sobre “ese cuento de la historia de Jesucristo”. ¿Notaríamos muchos cambios en las iglesias si sus dirigentes fuesen ateos?
Piensen en esta pregunta tranquilamente.
Entre tanto, se canta en la “misa del gallo” de Nochebuena. ¿Se llama así porque al terminar se lo comen en casa mientras suena “Noche de Paz, noche de amor”...?
Por mi parte prefiero oírle cantar el día de Navidad celebrando la vida a la que tiene tanto derecho como usted mismo, como tú mismo si te consideras mi hermano, como cualquier hijo de Dios.

Quien se haya quedado con ganas de saber más sobre estos temas, les oriento a la Web siguiente: http://www.Vida-Universal.org

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Como ser, creo que formamos parte de Dios,el Supremo Ser, y que somos amados por Él.Como profesor, creo enb la pedagogía del amor y del respeto a los alumnos como seres espirituales.Como poeta, procuro compartir mis emociones.Como sociólogo,intento comprender el mundo para poner mi grano de arena en su mejora.Como cristiano libre,me declaro amigo de lo noble y fino de los seres humanos, y partidario de la libertad,el amor, la justicia y la hermandad tal como Dios nos propone a Sus hijos para mejorar nuestras existencias. Escribo para compartir, y en ningún caso por motivos de lucro ni de protagonismo social, que no deseo.Mi único deseo es servir a mi Señor: Cristo.
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